domingo, 24 de julio de 2011

Los deseos de Niamh

Cada tanto, Niamh, salía de Tir na nÓg para conceder un deseo a algún afortunado habitante de las costas de Irlanda quien, por su comportamiento al encontrarse con una hermosa joven desnuda de larga cabellera dorada, le ofreciese una impecable hospitalidad sin aprovecharse de la condición de la joven.

En una de esas especiales ocasiones, Niamh se topó con un guerrero de larga cabellera dorada al igual que ella, algo que llamó particularmente su atención, pues en lugar de ser dorada y ondulada, la de aquel guerrero era muy rojiza y lisa.

Iluminada con la luz de la luna se encontraba tendida, inconsciente a la orilla de un camino que llegaba del mar completamente desnuda, la encontró Oisín al regresar de una batalla en una aldea vecina al paso. Con la espada bañada en sangre al igual que su armadura y parte de su rostro, la contempló tendida en el suelo, quiso tocarla pero al verse las manos ensangrentadas, prefirió no hacerlo, la cubrió con su capa y después de lavarse las manos en el mar regresó para auxiliar a la joven.

El frío de la noche acentuado por el viento de la costa afectaría seriamente la salud de la joven si la dejaba en ese lugar, sin contar que algún salvaje podría aprovecharse de la situación y por eso, decidió tomarla entre sus brazos aún envuelta entre la capa y la llevó a su casa en lo profundo del bosque.

Prendió el fuego y puso a cocinar una bebida que le ayudaría a la joven a recuperar el calor perdido, mientras la tendía en su lecho y la tapó con sus abrigadas cobijas no quería si quiera observarla por discreción a una dama en apuros, al estar lista la bebida la puso junto a la cama, y él envuelto por la capa, se recostó junto al fuego sobre un delgado tapete de lana.

A la mañana siguiente Oisín se despertó constipado, pero la radiante joven que se encontraba vestida por un velo al tocarlo le devolvió la salud en agradecimiento, él, desconcertado tomo a la joven de la mano gentilmente y en vez hostigarla con preguntas, se limitó a besarle los suaves dedos y a hacerle una reverencia en su honor para luego verla partir.

Ella regresaría meses más tarde para darle al impecablemente educado joven el deseo que se había olvidado en concederle tras su última visita, y tal vez fue al darse cuenta de su descuido o al nunca dejar de sorprenderse por cada acción que este cada vez más inusual humano que en lugar de concederle ese preciado deseo, decidió pedir su mano en matrimonio.

NUNCA PERSEGUÍ LA GLORIA



Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canciòn;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabòn.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.


Antonio Machado.

sábado, 23 de julio de 2011

Te busco

Al cielo una mirada larga
buscando un poco de mi vida.
Mis estrellas no responden
para alumbrarme hacia tu risa.

Olas que esfuman de mis ojos
a una legión de tus recuerdos.
Me roban formas de tu rostro
dejando arena en el silencio.

Te busco perdida entre sueños
el ruido de la gente me envuelven en un velo.
Te busco volando en el cielo
el viento te ha llevado como un pañuelo viejo.

Y no hago más que rebuscar
paisajes conocidos
en lugares tan extraños
que no puedo dar contigo.

En cualquier huella te persigo 
en una sombra te dibujo
huellas y sombras que se pierden (en la soledad)
la suerte no vino conmigo.

Te busco perdida entre sueños
el ruido de la gente me envuelven en un velo.
Te busco volando en el cielo
el viento te ha llevado como un pañuelo viejo.

Y no hago más que rebuscar
paisajes conocidos
en lugares tan extraños
que no puedo dar contigo.

Te busco 





jueves, 21 de julio de 2011

Posesiones.

Una voz le decía: No son como rosas los sueños que tú sigues. Mas Amanda ilusionada continuaba soñando; mientras bailaba camino al pueblo inventaba formas de gastar su tesoro, maneras de regocijarse con tan suculento botín.

Golosinas, Chocolates, un caballo de madera, zapatos negros, capuchas de colores.

Amanda corría eufórica por la tienda de golosinas ignorando esa voz que en su mente le dictaba que hacer, a la par que llenaba su boca con golosinas de muchos sabores, de repente  su abuela entró a la tienda, al verle descalza y atragantada con dulces le preguntó con voz severa cómo había conseguido dinero. Alegre Amanda le contó que mientras corría por el bosque se encontró en el suelo una bolsa llena de monedas de oro.

-¡Cómo! –Acentuó con ira la abuela-
-Sí, no tenían dueño y me las quedé…
-¡Eres una bestia! –Gritó interrumpiendo la abuela- no ves que el dinero encontrado es dinero del diablo, al gastártelo lo llamas y al comértelo lo invitas a poseerte-
-Pero abue, yo no quería… –dijo entre llantos la pequeña-
-Claro qué no niña insolente, has traído la maldición a éste hogar, por tu culpa el diablo vivirá entre nosotros, eres torpe, eres idiota, eres la carga más grande en los tiempos más débiles.
-Abuelita…
-¡Calla niña maldita!

Un golpe seco en el rostro de la pequeña Amanda hizo que ésta se callera golpeándose contra el vidrio de la vitrina y así cortarse el cuello, permitiendo que la niña se desangrase hasta la muerte. Cumpliendo de ésta forma la profecía de un diablo que consumiría su alma, la de un avaro demonio  quien  de ahora en adelante  habitaría en su hogar.

miércoles, 20 de julio de 2011

Nostalgia.

Hoy será un desahogo; un agridulce suspiro hecho letras enredadas y puras. A veces siento la tempestad amando u  odiando cual mortal  conjuro que seduce previamente, así; intangible, las emociones me golpean obligándome a  recordar las sendas tanto reales como ilusorias que me han traído a éste pedazo de cielo, tierra e infierno…

Y una lágrima se niega a nacer, dudando la excusa para su sutil nacimiento; tal vez sea la alegría inmensa de encontrar gloria en la cotidianidad, de hallar magia en las personas, en los silencios cálidos, en las experiencias gratificantes. O, por otra parte, inmolarse en un destino lleno de incertidumbre, cobijado por miedos y traumas, producto de inefables actos.

Una lágrima que duda en ser algo, en ser cálida y sabia, en ser oscura y pesada.

Hoy será un desahogo, por las palabras que pienso y callo, por aquellas que jamás lograrán nacer ya que se han perdido en rutas inciertas, caminos largos,  desde el alma hasta el tacto, desde el miedo hasta el encanto.

Colombia

Colombia
Limita al norte con el mar caribe,
Al sur con ecuador y Perú
Al noroeste con la republica de Panamá
Al oriente con Venezuela y brasil
Y al occidente con el océano pacifico
Yo,
Al norte, al sur, al noroeste, al oriente y al occidente
limito contigo.
Jairo Aníbal Niño

El día de tu santo

El día de tu santo
te hicieron regalos muy v a l i o s o s :
un perfume extranjero,
una sortija,
un lapicero de oro,
unos patines,
unos tenis Nike yuna bicicleta.
Yo solamente te pude traer,
en una caja antigua
de color rapé,
un montón de semillas
de naranjo,
de pino, de cedro,
de araucaria,
de bellísima, de caobo y de amarillo.
Esas semillas son pacientes
y esperan su lugar y su tiempo.
Yo no tenía dinero para
comprarte algo lujoso.
Yo simplemente quise
regalarte un bosque
Jairo Aníbal Niño

¿Me haces un favor?

¿Me haces un favor?
¿Qué clase de favor?
¿Quieres tenerme mis avioncitos durante todo el recreo?
¿Durante todo el recreo?
Sí, es que tú eres mi c i e l o.
Jairo Aníbal Niño
-Por todos esos pequeños y grandes favores que me pides.

sábado, 16 de julio de 2011

Primera velada

Desnuda, casi desnuda;

y los árboles cotillas

a la ventana arrimaban,

pícaros, su fronda pícara.

Asentada en mi sillón,

desnuda, juntó las manos.

Y en el suelo, trepidaban,

de gusto, sus pies, tan parvos.

-Vi cómo, color de cera,

un rayo con luz de fronda

revolaba por su risa

y su pecho -en la flor, mosca ,

-Besé sus finos tobillos.

Y estalló en risa, tan suave,

risa hermosa de cristal.

desgranada en claros trinos...

Bajo el camisón, sus pies

-¡Basta, basta!» -se escondieron.

-¡La risa, falso castigo

del primer atrevimiento!

Trémulos, pobres, sus ojos

mis labios besaron, suaves:

-Echó, cursi, su cabeza

hacia atrás: «Mejor, si cabe...!

Caballero, dos palabras...»»

-Se tragó lo que faltaba

con un beso que le hizo

reírse... ¡qué a gusto estaba!

-Desnuda, casi desnuda;

y los árboles cotillas

a la ventana asomaban,

pícaros, su fronda pícara.

Arthur Rimbaud

Versión de Andrés Holguín

La brisa

En su retiro de algodón,

con suave aliento, duerme el aura:

en su nido de seda y lana,

el aura de alegre mentón

Cuando el aura levanta su ala,

en su retiro de algodón

y corre do la flor lo llama

su aliento es un fruto en sazón.

¡Oh, el aura quintaesenciada!

¡Oh, quinta esencia del amor!

¡Por el rocío enjugada,

qué bien me huele en el albor!

Jesús, José, Jesús, María.

Es como el ala de un halcón

que invade, duerme y apacigua

al que se duerme en oración.

Arthur Rimbaud

Versión de Andrés Holguín

jueves, 14 de julio de 2011

AYER POR PRIMERA VEZ

Ayer por primera vez
supe lo que era la aritmética
cuando, sin que nadie se diera cuenta,
me besaste en los labios.
Ayer por primera vez
supe que 1 más 1 son 1.
Jairo Anibal Niño

NO BUSQUES MÁS TU CUADERNO DE GEOGRAFÍA

No busques mas tu cuaderno de geografía.
Yo lo saqué de tu morral.
No quisiste ir a matiné conmigo,
el domingo pasado.
Mis amigos me contaron
que estabas en compañía de Bermúdez,
el grandote que practica la lucha libre.
Me contaron que estabas muy linda,
y que te reias a cada rato.
No busques mas tu cuaderno de geografía.
Ahora que está lloviendo,
asómate a la ventana,
y verás pasar ochenta barquitos de papel.
No busques mas tu cuaderno de geografía.
Jairo Anibal Niño