Mostrando entradas con la etiqueta "Poesía". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "Poesía". Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de agosto de 2011

Agua Sexual.

Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del
alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma
en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.

y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.

miércoles, 20 de julio de 2011

Colombia

Colombia
Limita al norte con el mar caribe,
Al sur con ecuador y Perú
Al noroeste con la republica de Panamá
Al oriente con Venezuela y brasil
Y al occidente con el océano pacifico
Yo,
Al norte, al sur, al noroeste, al oriente y al occidente
limito contigo.
Jairo Aníbal Niño

El día de tu santo

El día de tu santo
te hicieron regalos muy v a l i o s o s :
un perfume extranjero,
una sortija,
un lapicero de oro,
unos patines,
unos tenis Nike yuna bicicleta.
Yo solamente te pude traer,
en una caja antigua
de color rapé,
un montón de semillas
de naranjo,
de pino, de cedro,
de araucaria,
de bellísima, de caobo y de amarillo.
Esas semillas son pacientes
y esperan su lugar y su tiempo.
Yo no tenía dinero para
comprarte algo lujoso.
Yo simplemente quise
regalarte un bosque
Jairo Aníbal Niño

¿Me haces un favor?

¿Me haces un favor?
¿Qué clase de favor?
¿Quieres tenerme mis avioncitos durante todo el recreo?
¿Durante todo el recreo?
Sí, es que tú eres mi c i e l o.
Jairo Aníbal Niño
-Por todos esos pequeños y grandes favores que me pides.

sábado, 16 de julio de 2011

Primera velada

Desnuda, casi desnuda;

y los árboles cotillas

a la ventana arrimaban,

pícaros, su fronda pícara.

Asentada en mi sillón,

desnuda, juntó las manos.

Y en el suelo, trepidaban,

de gusto, sus pies, tan parvos.

-Vi cómo, color de cera,

un rayo con luz de fronda

revolaba por su risa

y su pecho -en la flor, mosca ,

-Besé sus finos tobillos.

Y estalló en risa, tan suave,

risa hermosa de cristal.

desgranada en claros trinos...

Bajo el camisón, sus pies

-¡Basta, basta!» -se escondieron.

-¡La risa, falso castigo

del primer atrevimiento!

Trémulos, pobres, sus ojos

mis labios besaron, suaves:

-Echó, cursi, su cabeza

hacia atrás: «Mejor, si cabe...!

Caballero, dos palabras...»»

-Se tragó lo que faltaba

con un beso que le hizo

reírse... ¡qué a gusto estaba!

-Desnuda, casi desnuda;

y los árboles cotillas

a la ventana asomaban,

pícaros, su fronda pícara.

Arthur Rimbaud

Versión de Andrés Holguín

La brisa

En su retiro de algodón,

con suave aliento, duerme el aura:

en su nido de seda y lana,

el aura de alegre mentón

Cuando el aura levanta su ala,

en su retiro de algodón

y corre do la flor lo llama

su aliento es un fruto en sazón.

¡Oh, el aura quintaesenciada!

¡Oh, quinta esencia del amor!

¡Por el rocío enjugada,

qué bien me huele en el albor!

Jesús, José, Jesús, María.

Es como el ala de un halcón

que invade, duerme y apacigua

al que se duerme en oración.

Arthur Rimbaud

Versión de Andrés Holguín

jueves, 14 de julio de 2011

AYER POR PRIMERA VEZ

Ayer por primera vez
supe lo que era la aritmética
cuando, sin que nadie se diera cuenta,
me besaste en los labios.
Ayer por primera vez
supe que 1 más 1 son 1.
Jairo Anibal Niño

NO BUSQUES MÁS TU CUADERNO DE GEOGRAFÍA

No busques mas tu cuaderno de geografía.
Yo lo saqué de tu morral.
No quisiste ir a matiné conmigo,
el domingo pasado.
Mis amigos me contaron
que estabas en compañía de Bermúdez,
el grandote que practica la lucha libre.
Me contaron que estabas muy linda,
y que te reias a cada rato.
No busques mas tu cuaderno de geografía.
Ahora que está lloviendo,
asómate a la ventana,
y verás pasar ochenta barquitos de papel.
No busques mas tu cuaderno de geografía.
Jairo Anibal Niño

domingo, 26 de junio de 2011

viernes, 17 de junio de 2011

Mentiras del pasado.



Canción con canción recuerdo,
Aquellas bellas historias, sinfonías
Raudas que me hicieron hombre.

Día y noche me siento solo,
Alejado de aquellas dulces promesas,
Mentiras siempre dispuestas.

Oraciones de benditas esperanzas
Melodías de negro corazón,
Odas a un tiempo que nunca llegará.

viernes, 25 de marzo de 2011

La Tórtola

Joven aún, entre las verdes ramas,

De secas pajas fabricó su nido;

La vio la noche calentar sus huevos,

La vio la aurora acariciar sus hijos.

"Batió las alas y cruzó el espacio,

Buscó alimento en los lejanos riscos,

Trajo de frutas la garganta llena

Y con arrullos despertó a sus hijos.

"El cazador la contempló dichosa,

Y sin embargo, disparó su tiro:

Ella, la pobre, en agonía de muerte

Abrió las alas y cubrió a sus hijos.

"Toda la noche pasó gimiendo

Su compañero en el laurel vecino:

Cuando la aurora apareció en el cielo

Bañó de perlas el hogar ya frío."

Epifanio Mejía

jueves, 13 de enero de 2011

Sensualidad

Una extraña forma  de marcharse;
De alejarse sin abandonar,
Sin prometer, Sin siquiera querer irse.

Y sin verte me pierdo
En el tacto firme de tus pechos,
Que cómplices abrazan los míos
Y le brindan refugio a mis sueños.

Te vas por decir que te vas,
Mas nunca me abandonas,
Así, simple, sensual…

Te marchas sin dejar de sonreír,
De amar,
Soñar,
De Encantar.

Sensualidad, en la forma de despedirse,
De no prometer amaneceres,
De callar, reír e invitar.

¿Y qué puedes sentir?
Cuando mis ojos te siguen
En la majestuosa noche,
En el velo lunar que curioso advertía tu ida.

Hasta que te pierdes,
Hasta que la oscuridad te absorbe
Dejando un sensual velo en el aire.

Y sueño que te encuentro,
Para perderte cada noche,
Y así, como el éxtasis anunciado
fundirme en la encantadora promesa que brinda tu despedida. 

sábado, 2 de octubre de 2010

Cerveza


Una, por los fecundos besos y el triunfo diario.
Dos, libertaria de fiestas y antologías.
Tres, para hallar la certeza en el destino.

Una, cual oda al amor.
Dos, por la cofradía diaria.
Tres, para remembrar y actuar.
Cuatro, ya que lo inmediato dista de ser importante.

Una, y así mantener el hábito.
Dos, por las jornadas diarias.
Tres, a la salud de aquella compañía incondicional.
Cuatro, para sobre llevar las penitencias insalvables.
Cinco, así blasfemo contra el destino.

Una, es necesario distraer la mente.
Dos. Aún le amo…
Tres, nunca le fallé.
Cuatro, maldito sea su tacto.
Cinco. A tu nombre brindo, compañera de penas…
Seis, por el dolor cotidiano y su empecinada manía de habitar en mí.
Siete, ¡Malditos sean todos!, ¡todos juntos y a la vez!
Ocho, nueve, diez, las que vengan… …Total, ya nadie reza por mí.

domingo, 29 de agosto de 2010

Requiescat in pacem

Ella ha muerto como deben morir
Los hombres de carne, miedo y huesos.
Padeció el fuste de los versos rancios,
Confió en la labia de un antiguo hermano.


Creyó como creen los hombres que sueñan
Y se perdió como aquellos que las sirenas oyen;
Ha muerto víctima de la cruel verdad,
Ha muerto víctima de la condescendiente farsa…


Murió hoy o ayer, aún no lo sé…
Porque a los muertos;
El tiempo los olvida,
El viento los aleja
Yo no los trato.


Murió como deben morir
Lo que día a día tejen
La soga de escalada,
La soga que adorna
Las proscritas almas.


Ella ha muerto engañada
Creyendo que al dar vida
No entregaba la suya propia


Ella ha muerto amarrada
Por los versos amables
Que buscan y no entregan.


Ella ha muerto como deben morir
Los seres que estimo y su camino pierden
Ella ha muerto como deben morir
Los que no estoy dispuesto a ver partir…