El paso de las Colinas del Nort-Este, bordeando el Lago Azul, en la frontera con los valles salvajes.
Mostrando entradas con la etiqueta Varios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Varios. Mostrar todas las entradas
martes, 31 de mayo de 2011
El paso de las Colinas del Nort-Este
El paso de las Colinas del Nort-Este, bordeando el Lago Azul, en la frontera con los valles salvajes.
sábado, 19 de marzo de 2011
Soy pan, soy paz, soy más.
Yo so-o-oy, yo so-o-oy, yo so-o-oy
soy agua, playa, cielo, casa, planta,
soy mar, Atlántico, viento y América,
soy un montón de cosas santas
mezcladas con cosas humanas
como te explico . . . cosas mundanas.
soy agua, playa, cielo, casa, planta,
soy mar, Atlántico, viento y América,
soy un montón de cosas santas
mezcladas con cosas humanas
como te explico . . . cosas mundanas.
Fui niño, cuna , teta, techo, manta,
más miedo, cuco, grito, llanto, raza,
después mezclaron las palabras
o se escapaban las miradas
algo pasó . . . no entendí nada.
más miedo, cuco, grito, llanto, raza,
después mezclaron las palabras
o se escapaban las miradas
algo pasó . . . no entendí nada.
Vamos, decime, contame
todo lo que a vos te está pasando ahora,
porque sino cuando está el alma sóla llora
hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
nadie quiere que adentro algo se muera
hablar mirándose a los ojos
sacar lo que se puede afuera
para que adentro nazcan cosas nuevas.
todo lo que a vos te está pasando ahora,
porque sino cuando está el alma sóla llora
hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
nadie quiere que adentro algo se muera
hablar mirándose a los ojos
sacar lo que se puede afuera
para que adentro nazcan cosas nuevas.
Soy, pan, soy paz, sos más, soy el que está por acá
no quiero más de lo que me puedas dar, uuuuuuh
hoy se te da, hoy se te quita,
igual que con la margarita . . . igual al mar,
igual la vida, la vida, la vida, la vida . . .
no quiero más de lo que me puedas dar, uuuuuuh
hoy se te da, hoy se te quita,
igual que con la margarita . . . igual al mar,
igual la vida, la vida, la vida, la vida . . .
Vamos, decime, contame
todo lo que a vos te está pasando ahora,
porque sino cuando está el alma sóla llora
hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
nadie quiere que adentro algo se muera
hablar mirándose a los ojos
sacar lo que se puede afuera
para que adentro nazcan cosas nuevas. (BIS)
todo lo que a vos te está pasando ahora,
porque sino cuando está el alma sóla llora
hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
nadie quiere que adentro algo se muera
hablar mirándose a los ojos
sacar lo que se puede afuera
para que adentro nazcan cosas nuevas. (BIS)
cosas nuevas, nuevas, nuevas . . . nuevas
jueves, 2 de diciembre de 2010
Tiempo de cambiar.
Siempre han de llegar los cambios, algunos implacables, otros generosos, avisando o de improviso; pues bien, es el turno de http://seducidosporlalocura.blogspot.com/ en ésta ocasión mediante un esquema de colores que contrastan con mayor fuerza, empleando caligrafías más gruesas, colores de mayor nitidez.
Quiero agradecer en Especial a Diego Walker, quien diseñó el Banner, a Anie, una grandiosa colaboradora, el apreciado ¡Gos! Por su paciencia y constancia, y en general a todos los que han permitido que éste humilde proyecto se lleve a cabo.
Diego Walker, nuevamente gracias.
Contacta a Diego Walker en:
criminallyinsane@hotmail.es
diego.giraldo.s@gmail.com
lunes, 18 de octubre de 2010
6025 Jorge Eliécer Pacheco *
Quizá se dio cuenta, como el general Aranda, de que sus manos podían igualar su espíritu; de que no eran una simple herramienta sino parte imprescindible de su ser. ¿
Acaso leería la historia de Aranda? Prefiero pensar que sí; prefiero imaginar que la leyó antes de verlo en las calles intentando tocar las manos de los otros. Porque fue así como lo conocí. Lo sorprendí correteando a las jovencitas por el parque después de haberlas obligado a tomarle de las manos. Por qué me las quita si ahora son mías, gritaba mientras la joven desaparecía por la carretera. Después, casi lloraba. Lo encontré en el autobús intentando ayudar a los pasajeros a bajar del vehículo (hombres y mujeres), tomándolos de las manos, por el simple placer que esto le producía. Cuando alguno se negaba o las manos irremediablemente abandonaban las suyas, casi lloraba. Lo vi de lejos estrechar la mano a un desconocido arguyendo que se conocían; cuando el hombre notó su locura, él —casi lloraba.
Y así se pasaba todo el día, coleccionando roces de manos y aguantando las ganas de llorar. Hasta que un día, lluvioso por cierto aunque nada tenga que ver, lo hallaron muerto.
Después de hablarlo con mi amigo Navidad y de recibir su reprimenda por no haberme interesado en el tema desde el principio, al menos por simple provecho literario, decidí iniciar la investigación del hecho. Y a estas consideraciones me ha llevado.
Después de hablarlo con mi amigo Navidad y de recibir su reprimenda por no haberme interesado en el tema desde el principio, al menos por simple provecho literario, decidí iniciar la investigación del hecho. Y a estas consideraciones me ha llevado.
Lo llamaré José, pues nunca supimos su nombre. Fue encontrado entre bolsas de basura. Muerto por estrangulamiento, con fuertes golpes en la cabeza y totalmente desnudo. Como es habitual no hay testigos. Lo encontraron los barrenderos del lugar, pero aseguran no haber visto nada. Acostumbrado a esto ni siquiera insistí. Revisé el cuerpo. Parecía estar vivo, sus ojos aun brillaban. Le miré las manos, los pies. Busqué heridas con objetos contundentes: nada. Sólo hallé golpes en la cabeza, cuello destrozado y un número escrito en su pierna derecha: seis mil veinticinco. Esto último me dio en qué pensar.
Los análisis fueron sorprendentes. Al parecer José se había asfixiado a sí mismo: se encontraron indicios en sus manos. ¿Había podido mantener su fuerza aún estando sin aire? Sin embargo, los signos de estrangulamiento encajaban perfectamente con el ángulo, la altura y muchas otras cosas que no es menester mencionar aquí. Pero esto poco me importó (con el perdón de Navidad). Seguía pensando en el misterioso número en el que, creía, se encontraba la explicación del misterio, que entre otras cosas ya se había resuelto.
Aunque me lo explicaran desde el principio, que mira las marcas del cuello, que los golpes se deben a la caída que siguió al estrangulamiento, que la ropa se la habrían robado… yo decía: ¿Y el número? Y ellos callaban un momento antes de volver a repetir la misma historia.
Esa noche, mientras salía del trabajo caminando, no sobre el suelo sino sobre mis furtivos pensamientos, me crucé con un compañero. Este se despidió estrechándome la mano y yo, sin razón, pensé en un número. Luego, llegando a casa, sin quererlo en verdad, toqué violentamente la mano de un desconocido que se disponía llamar al ascensor, me disculpé y pensé en otro número. Ya solo, comprendí cuál era el significado de aquella cifra que José llevaba; y escribí en mi pierna, donde sabia que nadie lo iba a notar, el número dos, iniciando así mi propia cuenta.
12. VI. 2008.
————————————————————————————–
(*) Colaborador. Bogotá 15 de Julio. Licenciado en español y literatura. Investigador y escritor, ha publicado ensayos y cuentos en antologías y revistas sobre literatura y educación.
12. VI. 2008.
————————————————————————————–
(*) Colaborador. Bogotá 15 de Julio. Licenciado en español y literatura. Investigador y escritor, ha publicado ensayos y cuentos en antologías y revistas sobre literatura y educación.
martes, 7 de septiembre de 2010
Es hora de dar la cara
martes, 31 de agosto de 2010
Un primer cierre
He de cerrar mi primer mes con poca formalidad. (Bueno, no son 30 publicaciones ni nada de eso, pero, ha sido un mes trabajado)
Los designios divinos son verdaderamente sorprendentes e inesperados; hoy, con galante inocencia acudí al socorro de una dama en peligro, y, creo que logré sacar a flote el buen accionar de un caballero anacrónico. Su nombre lo olvidé aunque sus gestos quedaron tatuados en mi memoria.
No negaré que tan noble cruzada fue posible gracias a un buen compañero en armas. –El insigne Sir Wayne- que sin dudarlo me invitó a ser parte de tan grandiosa empresa.
Gracias por acompañarme y apoyarme en esta iniciativa.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



