miércoles, 4 de mayo de 2011

Condena.

¡Qué lindo que es soñar!  Se repetía constantemente Lady Fermäi. Sin embargo sus ojos describían la tristeza propia de años agobiantes; se encontraba aún encerrada en una mágica crisálida que perpetua flotaba por el mundo. Fue abrazada en las solitarias mañanas gracias al cálido Sol diario y perdonada por el viento en los ocasos primaverales.

Siete años, tres meses, veintidós días han pasado desde la maldición lúgubre propiciada por aquel malvado mago. Esperanzada soñaba encontrar un quimérico príncipe que con sabiduría y determinación lograse flanquear vicisitudes, con resignación aprovechó su condena para contemplar la creación divina, con tristeza descubrió que el tiempo marchitaba su piel y cordura.

Como un alma en pena, recorrió cual astro un mundo bañado por sus penas.

1 comentario:

  1. La locura es un lujo para los ricos, y que mejor que ser astro, pues así por más que te envidien y te quieran quitar las estrellas, nada podrá bajarte de ese éter acogedor.

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